lunes, 24 de noviembre de 2014

Palabras


Nos pasamos la vida hablando, escribiendo, leyendo, sin duda las palabras son importantes, nos ayudan a expresar las emociones, nos comunicamos con ellas pero a veces no son suficientes.

En el día a día se acompañan con el lenguaje no verbal, gestos, caricias, tonos que dan el apoyo correcto a las palabras, no hay titubeos generalmente. Pero estamos en la era de la tecnología y nos comunicamos a través del lenguaje escrito, ahí no hay ayuda gestual. Tiramos de emoticonos, pequeños dibujitos que asemejan emociones y situaciones, para dar una cercanía que el frío texto por si solo no puede.


¿No os habéis fijado? cuando escribimos para charlar con alguien se puede llegar a sentir la distancia que existe en la relación que llevamos con la otra persona, si es cercana, de compromiso o inseparable. Un texto en que te contestan con monosílabos, o simplemente es una retahíla de preguntas, sin un feedback, sin un emoticono sonriente, sin un "jaja", el móvil se congela. ¡Los dedos te piden a gritos unos guantes! Hasta en la consulta del médic@ de turno hay más ternura.


En cambio, cuando la relación es sincera y es cercana, el texto brilla, se llena de caritas con distintas expresiones, confetis, palmas... hasta la flamenca es bienvenida. La distancia aquí es diferente, se hace corta, o larga cuando quieres un abrazo; pero tarde o temprano, la palabra escrita se vuelve sonora y éste acaba llegando. Es sólo cuestión de tiempo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Reconstrucción


Se había derrumbado todo, no quedaba nada en pie. Pero los cimientos estaban intactos, poco a poco fue poniendo orden. Levantó los muros y los hizo más fuertes. No volverían a caer.
Se sentía más fuerte dentro, recuperó su vida y su risa perdida. Nada la tumbaría otra vez, esta vez había construido una puerta para dar salida a las visitas indeseadas.